Entradas

Cartas para Jane.

Imagen
Comenzamos ya hace unos meses este proyecto recibiendo una carta de Jane, explicándonos un poquito su vida y de cómo comenzó su sueño por crear mundos y entregárselos a lectores bien dispuestos a recibirlos y a valorarlos como ella merece.
La carta era la manera habitual de comunicación, esa manera tan deliciosa y ya en desuso de compartir tus vivencias, relatar acontecimientos, transmitir emociones y sentimientos que se ha ido diluyendo en el tiempo conforme ha ido avanzando la tecnología. Eso va deteriorando el lenguaje, el cuidado de las formas al escribir, la organización de las ideas expresadas en puño y letra, dejando teclados aparte, y la ilusión que suponía el enviarlas y el recibirlas.
Hoy en día recibes una carta y casi te echas a temblar…

La escritora y poetisa Teresa Calderón, quien comparte esa visión “ romántica”, nos dice : "Eran cartas con borrones, con manchas de supuestas lágrimas, letra temblorosa y quebrada. Nada era instantáneo. Una carta escrita a máquina s…

¡Las noticias corren que vuelan!

Imagen
Trabajamos en clase la  “noticia” como contenido curricular. Cuando algo les interesa, lo conectan con todo lo que han aprendido y le dan funcionalidad, se convierte en un aprendizaje significativo. Desde ahí se formulan los proyectos educativos, convirtiendo al alumno en protagonista activo de la construcción de su conocimiento. El asombro en los niños juega un  papel fundamental en su  desarrollo y, por ello, los maestros debemos estimularlo. Fomentar el interés por explorar e investigar es de obligado cumplimiento y ponerlo en práctica teniendo frente a ellos a la gran dama de la literatura, Jane Austen, les ha resultado muy motivador e inolvidable.


¿Por qué? Porque una escritora de finales del siglo XVIII les ha mostrado la niña que conservó y conservará siempre, les ha mostrado sus huellas desde la infancia y es un arma poderosa para atraerles irremediablemente. La atemporalidad de Austen no solo traspasa estas barreras en lectores adultos sino que va más allá, y por la cotidian…